'Para empezar, habrá que destruirlo todo. Toda nuestra maldita
civilización deberá desaparecer antes de que podamos traer alguna
decencia al mundo' (''Mourian', en Les Thibaut, de Roger Martin du
Gard)
Esta utopía irresponsable y ensangrentada, ha llenado y llena,
todavía, el corazón de millones de personas. Creen ser mejores porque
desean una especie de 'mundo feliz', en el que no habrá
contradicciones, en el que existirá el 'hombre nuevo' (de izquierdas,
por supuesto) y en el que todos seremos felices. ¿Simpleza? Sí, pero
esta utopía lleva sobre sus espaldas unos cien millones de muertos. A
pesar de los insultos que han recibido los historiadores franceses,
autores del 'Libro negro del comunismo', es un trabajo sólidamente
documentado. Curiosamente, es difícil de encontrar.
Claro que, según algunos, lo 'malo' no es de izquierdas. Si usted dice
que la Stasi, la Checa o el Gulag, son de izquierdas, será acusado de
algo malo. Por ejemplo, de ser un facha. Usted debería saber que si
algo va mal, no es de izquierdas. La conclusión es que solamente 'lo
bueno' es, verdaderamente, de izquierdas. ¡Hay que ser tonto para



