ZP y los progres

Clemente Polo Cuba, como todo el mundo sabe, está gobernada por un régimen comunista, al igual que China, Corea del Norte o Birmania. En estos países se han cometido algunos de los atentados más atroces y sangrientos contra la libertad. Durante años han sido lugares donde se ha reprimido, encarcelado, torturado y asesinado a millones de personas, por el simple echo de pensar diferente. Venezuela, va por el mismo camino. Su democracia está siendo reducida a escombros por un sátrapa con aspiraciones a caudillo americano, al que no le tiembla el pulso a la hora de decretar el cierre de medios de comunicación no afines a su régimen, un claro indicio de lo que vendrá después. No contento con ello, intenta esparcir el veneno de su revolución bolivariana por toda Sudamérica, apoyando a grupos terroristas de extrema izquierda y desestabilizando los países de su entorno. Este caudillo bolivariano, utiliza buena parte del dinero procedente de los recursos naturales de su país, fundamentalmente el petróleo, para apoyar a candidatos de su misma ideología en otros países, mientras, la población de Venezuela, ve como se empobrece día a día.
Resulta incomprensible que en pleno siglo veintiuno todavía existan este tipo de cosas en el mundo, pero todavía resulta más incomprensible que haya personas que defiendan y apoyen estos regímenes totalitarios viviendo en países democráticos; aun más si se trata de políticos.
Estas dictaduras de extrema izquierda, siguen existiendo gracias a la falta de firmeza y las actitudes hipócritas que tienen muchos dirigentes. El caso de China es especialmente sangrante, ya que está claro que no se hace nada por puro interés económico. Otros, como Cuba o Birmania, por no tener recursos naturales, sencillamente se obvian, como si no existieran. Es una vergüenza que solo nos acordemos de ellos cuando alguien muere.
La O.N.U, como otras instituciones que deberían velar por los valores democráticos, miran para otro lado cuando en China mantiene invadido y sometido al Tibet, cuando reprime con violencia todo acto de protesta pacífico, cuando somete a la exclusión social al pueblo tibetano. La O.N.U Miran para otro lado, cuando presos políticos mueren en las cárceles Cubanas, o cuando en Birmania se siguen asesinando y encarcelando a personas. Mientras, aplauden y toleran las intervenciones militares que se producen en otros países. Como en el caso de Afganistán o Iraq. En estos países, nos han dicho que se ha intervenido para defendernos del terrorismo, pero la realidad es que en Iraq fue por el control del petróleo y ahora, en Afganistán, por un gaseoducto que se pretende construir allí. No hay diferencia, aunque algunos políticos, nos la quieran hacer ver lo contrario.
No hay que irse a la O.N.U para ver estas actitudes aberrante. La posición del gobierno español, es también de vergüenza. Cuando el gobierno actual estaba en la oposición, criticó la guerra de Iraq por injusta y por hacerse por motivos económicos, sin embargo, con la guerra de Afganistan está de acuerdo. Quizás no se quiera enterar que esta guerra es por el mismo motivo. Su hipocresía le ha llevado a disfrazar esta guerra como humanitaria. Quizás no se entera que los soldados que fueron a Iraq, no fueron a luchar, mientras que en Afganistan si. Puede que tampoco se entere que ha habido muchos más muertos en esta guerra que en la de Iraq. Seguramente será por ello, que los muertos de esta guerra llegan por la noche y sin honores militares. Me pregunto, donde están los progres cejudos para protestar.
Quienes con apoyo, no implícito pero si tácito, prolongan la injusticia, ya sea por intereses económicos o por afinidad, es cómplice de las muertes y la injusticia.
Los recientes acontecimientos sucedidos entre la diplomacia Venezolana, si se puede llamar a eso diplomacia, y la Española, o las declaraciones de nuestro presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, al no condenar la muerte del disidente cubano Orlando Zapata, dan un claro ejemplo de hipocresía. Incluso yo podría pensar, que nuestro presidente es un simpatizante de estas dictaduras . “Dime con quien andas y te diré quien eres” Dice el saber popular.
Los hechos y las acciones hablan por si mismas, pero hay más. En nuestra joven democracia, no habíamos conocido nunca tanto sectarismo y división social como se está produciendo en este momento. Zapatero a despertado, de forma intencionada, todos los fantasmas de la guerra civil española para dividir a la sociedad. Poco a poco nos está imponiendo hasta como tenemos que pensar. Sus seguidores, incluso, nos sugieren que medios de comunicación deberían cerrar, por pensar diferente. Léase el artículo del país, donde un periodista, sugiere la retirada de licencias a algunos medios de comunicación conservadores, como Intereconomía. Todo ello, nos podría hacer pensar que Zapatero no es tonto, que en realidad, todos los errores en política exterior son parte de un plan diseñado para convertir a España en una república bananera, tipo Venezuela o Cuba. Su obcecación y empeño en destruir todos los valores establecidos, su apoyo a los nacionalistas, querer separar ideológicamente a los hijos de sus padres y demás cosas que hemos visto hasta ahora, puede hacernos pensar que es la preparación del terreno para lo que vendrá.

Así que ándense con ojo.

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