Son algunos de los insultos que, en los últimos
días, ha recibido en los medios de comunicación Santiago Espot. Pero, ¿quién es este
Santiago Espot que despierta tantos odios? Espot es el presidente de la organización
independentista Catalunya Acció, que se ha arrogado la increíble gesta de haber
interpuesto, tan sólo a lo largo del año 2009, unas 3.000 denuncias anónimas a
comerciantes por no rotular en catalán. "Parece como si los únicos que pueden
denunciar sean los españoles. La figura del soplón, como fue el sereno, es algo muy
arraigado en España, pero como somos catalanes, les molesta", se justifica el propio
Espot en declaraciones a El Confidencial.
Sus motivos, según ha dicho en alguna ocasión, son simples: "Para que se respete la
legislación. Algo hay que hacer si el Gobierno no hace cumplir la ley". Y apostilla
a este diario: "Lo único que estamos haciendo es defender una ley que nuestro
colectivo no ha creado. Y hay que decir que es una ley muy moderada". Pero el tema
legalista, según la documentación en poder de este diario, es algo que, al parecer,
no va con él, ya que en las administraciones públicas arrastra decenas de
expedientes abiertos por Hacienda o la Seguridad Social y embargos municipales por
no pagar sus deudas. Además, sus compañías no presentan ni siquiera los balances en
el registro mercantil, lo que es obligatorio por ley.
El avispado Espot comenzó su carrera en el mundo de los negocios en 1990, con la
creación de la empresa Amsport, dedicada al comercio de artículos y complementos
deportivos. Desde el año 1993, no presenta los balances en el registro, conforme
obliga la ley. Años después, a finales del 2005, tras la campaña a favor del hockey,
creó la empresa Procat Hockey, dedicada también a la compraventa de artículos
deportivos. Esta sociedad, que jamás ha depositado sus cuentas en el registro
mercantil, tiene un expediente abierto en la Agencia Tributaria desde el año 2007 y
dos expedientes de embargo del Ayuntamiento de Barcelona, instados por el Instituto
Municipal de Hacienda, desde el año 2008.
En el año 1998, también creó la compañía Catalunya Producte, dedicada a la
compraventa de libros, revistas, artículos de uso doméstico y artículos culturales.
Esta sociedad, que no presenta cuentas desde el año 2001, acumula siete expedientes
de Hacienda, 9 incidencias con la Seguridad Social por un monto de 4.385,31 euros y
dos expedientes de embargo del Ayuntamiento de Barcelona de los años 2006 y 2007.
El negocio más curioso emprendido por Espot es, sin embargo, la creación de la
empresa USA Marketing en 1993, dedicada también a la comercialización de artículos
deportivos. Jamás presentó sus cuentas en el registro mercantil y en el año 2008 el
Ayuntamiento barcelonés también le inició un expediente de embargo. Debido al nombre
de la compañía, el propio Espot había hecho correr que era el representante para
Europa y Sudamérica de una multinacional, así como gerente de una compañía de
importación y exportación.
Espot no comenta los temas empresariales. Se escuda en que sus negocios son
cuestiones privadas y no deben interesar a los ciudadanos. Sólo admite que "soy
director de ventas de productos industriales de una multinacional norteamericana. El
resto de cosas que se han dicho de mí son mentiras, como aquella caricatura de que
me paso el día paseando por la calle con la libreta en mano. Eso es mentira". Y se
guarda los nombres de sus empresas como oro en paño.
Ideólogo de la pitada al himno
Pero paralelamente a su desarrollo "empresarial", en los últimos años ha realizado
una intensa campaña para hacerse notar. Las denuncias a los comercios por no rotular
en catalán son tan sólo una de las muchas acciones que Espot abandera en su carrera
para alcanzar la independencia de Cataluña en 2014. "Si denunciamos a los
comerciantes que no rotulan en catalán es por dos motivos: el primero, porque la ley
nos lo permite; el segundo es que somos independentistas. Si fuéramos del PP, no lo
haríamos. Lo que estamos haciendo es defender los derechos de los consumidores
catalanes, ni más ni menos", afirma. Y añade: "Nadie de los que me critica tiene una
tienda. Rotular en catalán cuesta dos pesetas y la Administración ofrece ayudas. No
es una cuestión de dinero".
Una de sus algaradas más sonadas, sin embargo, fue la de orquestar la pitada al
himno nacional en el estadio de Mestalla con motivo de la final de la Copa del Rey
del año pasado entre el Barcelona y el Atletic de Bilbao. Para hacerlo, se alió con
la plataforma pro selecciones vacas Esait con la que repartió silbatos entre la
afición del estadio.
A Espot también se le atribuye ser uno de los ideólogos e impulsores de campañas en
contra de la candidatura olímpica de Madrid. En Internet, y especialmente en la red
social Facebook, fue donde con más fuerza surgieron plataformas en contra de la
candidatura madrileña y algunas de ellas tenían el sello de su asociación.
De Espot, aparte de ser el presidente ejecutivo de Catalunya Acció, se conoce que es
empresario y que ha publicado libros como Independencia sobre ruedas, Discursos a la
nación, Hacia la independencia o Joan Fiveller, modelo de carácter. También fue el
impulsor de las campañas Hoquey para Cataluña en 2003 y Por un nuevo cierre de las
cajas en 1992. También fue editor y uno de los fundadores de la revista
Independència de Catalunya el año 1998. En la actualidad, escribe regularmente en el
diario El Punt.
En el año 2005, creó la plataforma Catalunya Acció con el objetivo, según la
proclama fundacional, de "recuperar la dignidad y la coherencia perdida en los
pasillos parlamentarios de Barcelona y de Madrid". Toda una declaración de
intenciones que le llevaron el 17 de abril de 2009 a presentar su propio partido,
Força Catalunya, con el que pretende entrar en el arco político catalán en las
próximas elecciones autonómicas. "Detrás de Catalunya Acció no está ni el Tripartito
niLaporta ni Convergènci. Tan sólo somos un colectivo independiente que luchamos por
nuestro país", dice a El Confidencial.
Força Catalunya se centra en la imagen del empresario catalán y en un discurso
independentista radical. El lema que preside su ideario político es que "el combate
político por nuestra independencia se acerca, y es el ejemplo de los patriotas que
nos han precedido lo que nos dará la fortaleza y el coraje necesario para conseguir
la victoria definitiva". Según Espot, "económicamente sufrimos un expolio de 20.000
millones de euros anuales. Cultural y lingüísticamente, el catalán está en retroceso
o ha desaparecido por completo en algunos puntos de los Países Catalanes.
Socialmente, por culpa del mismo expolio, las diferencias entre nuestra propia gente
aumentan. Es triste ver a catalanes visitar las casas de caridad para pedir comida".
Un psicoestético que ya fracasó en política
La incursión en política no le viene de nuevo. Espot fue secretario general del
Partit Espinaltià, un grupo que en ocasiones se había llegado a tildar de secta,
fundado tras la muerte de Carles M. Espinalt, uno de los gurús de la psicoestética,
movimiento en el que se encuadraban un puñado de ciudadanos y en el que militaban,
entre otros, el peluquero Iranzo o el cantante Frank Dubé. En un local de éste,
cercano a la falda del Tibidabo, se celebraban algunas de las reuniones de los
seguidores de la psicoestética (que pretendía ser una ciencia o técnica sobre los
aspectos de la comunicación de masas y cómo hacer llegar un mensaje al público
atendiendo a la estética no sólo del propio mensaje sino incluso del emisor).
Santiago Espot encabezó la lista del Partit Espinaltià por la demarcación de
Tarragona en las elecciones autonómicas de 1999. Su formación obtuvo, en toda
Cataluña, un total de 799 votos, el 0,03% de los votantes.
Uno de los últimos en cargar contra Espot ha sido el periodista Federico Jiménez
Losantos que le ha tachado de "gran delator". En un artículo publicado en el diario
El Mundo, Losantos señala que "Santiago Espot preside una asociación llamada
Catalunya Acció, aunque más correcto hubiera sido bautizarla Catalunya Repressió,
cuya tarea fundamental es delatar a sus conciudadanos por rotular en español,
-lengua materna mayoritaria de los catalanes y constitucionalmente oficial en toda
España- sus modestos comercios o pequeñas empresas".
Santiago Espot, sin embargo, lo tiene claro: "No me sorprende que la caverna
mediática nos ataque. Esto es algo inevitable en nuestro proceso para la
independencia. Hay que prepararse para la batalla que se nos viene encima". Mientras
tanto, va haciendo caja.
