por Alfonso Ussía
No se habla de otra cosa en Comillas, la preciosa villa cántabra de los Arzobispos.
En el centro de la localidad, el Corro de Campíos, lugar de reunión y encuentro de los comillanos y los visitantes, Arnaldo Otegui ha comprado un apartamento junto al Corro.
Al terrorista le gusta la españolísima Montaña. Sabe que los montañeses son gente de paz. Aquí no se depura, ni se coarta, ni se secuestra, ni se presiona, ni se hiere, ni se asesina.

